EL RÍO YAQUE DEL NORTE
El río Yaque del Norte, es el más
largo de República Dominicana, gemelo del que corre hacia el sur del país, que
también tiene el mismo nombre, ambos nacen en la Cordillera Central, en la loma
denominada La Rucilla, pero para los fines que nos ocupan vamos a referirnos al
primero.
El río Yaque del Norte nace en la
loma La Rucilla y desemboca en la Bahía de Manzanillo, recorriendo 256
kilómetros aproximadamente, tiene muchos afluentes entre ellos los ríos Bao,
Amina, Gurabo, Cana, Mao, Dicayagua, etc.
Los indios
llamaban al río como Yaqui o Yache, pero al llegar el almirante Cristóbal Colón
por primera vez, lo denominó como Río del Oro, por la gran cantidad de
partículas de oro que había en sus arenas, como nos lo narran varios
historiadores, entre ellos Antonio Sánchez Valverde en su obra "Idea del Valor de la Isla de
Española" quien nos dice lo siguiente: el río Yaque arrastraba por sus aguas gran cantidad de oro desde las
montañas.
El Yaque siempre ha sido útil para la
región desde tiempos antiguos. Los aborígenes pescaban en sus aguas para
alimentarse. En tiempos de la colonia aunque se seguía usando para la
alimentación, se utilizó para la extracción del oro, que fue desde el principio
el propósito de los viajes que hacían los españoles a nuestra isla. Otra
utilidad del río Yaque, fue el transporte de madera desde la sierra a Santiago,
la cual era lanzada desde las montañas al río y recogida en los aserraderos que
había en esta ciudad.
Más reciente en el tiempo, fue usado
para extraer material de construcción, agua para la venta a la población,
también lo usaban las lavanderas de Santiago. Pero la más importante
utilización del Yaque es en la
generación de energía eléctrica. En el año 1974 se inauguró la presa de Taveras para generar energía eléctrica.
Desde ésta salen canales de riego para irrigar las tierras agrícolas después de
la construcción de las presas de Taveras y
Bao y el uso dado para la agricultura para irrigar la tierra, a través de
canales, desde el lugar de la presa pasando por las zonas bajas de Santiago y
parte de la Línea noroeste. También se
usa para el curtido de piel en una tenería
situada a la orilla del rio en la parte norte de Santiago.
La idea de generar electricidad desde
el río Yaque se inicio a mediados
del siglo 20. En el año 1941 se hicieron trabajos de sondeos para la
instalación de una planta de generación de electricidad, según pudimos
comprobar en el Boletín Municipal número. 1356 acta del 1 de julio.
El Río Yaque
del Norte ha sufrido desde hace muchos años de un deterioro progresivo,
debido en gran medida a la contaminación de sus aguas, producida por empresas
instaladas en sus márgenes, así como por las familias de escasos recursos que
fabrican sus viviendas a orilla de éste. Ambos grupos sin la menor conciencia
del daño que provocan a esa fuente fluvial. En un informe aparecido en el
periódico La Información de Santiago, se determinó que el río estaba
contaminado con elementos tales como potasio sólido suspendido, sulfato y
amoníaco.
Para estas muestras fueron tomados en
cuenta los parámetros establecidos de países e instituciones internacionales
tales como: la norma NORDOM 1 de la Dirección General de Normas y Sistemas de
Calidad (DIGENOR); la EPA de los Estados Unidos de Norteamérica, la Comunidad
Europea, la Dirección Federal de Ingeniería Sanitaria de México y la
recomendación de la Organización Mundial de la Salud (La Información 1-4-
1996).
Otros estudios que fueron realizados
reflejaron el mismo problema de la contaminación, como el del Plan Para el
Desarrollo de Santiago.
Un proyecto de ley encaminado a
prohibir el acaparamiento y enajenación de los terrenos ubicados en la cuenca
del río Yaque del Norte sin la previa
autorización del Poder Ejecutivo y la opinión del Instituto Agrario Dominicano
(IAD), fue presentado por la cámara baja por los representantes de la Unión
Cívica Nacional (La Información 4-4-1963).
LOS
SITIOS MÁS POPULARES DE RÍO YAQUE DEL NORTE
Entre los sitios más populares que
tenía el río Yaque del Norte se encontraban el Cemento en Nibaje, la Isleta
detrás de los Bojos, la Peñita, el Balneario de Bella Vista, el charco de
Curica, el charco del Indio en la barranca del mismo nombre, el Cemento detrás
del Shangrila (un popular night club del área).
GRANDES CRECIDAS
DEL RÍO YAQUE
El río Yaque del Norte a través de su historia ha
hecho grandes crecidas, de las cuales varias de ellas han sido reseñadas, tanto
por los periódicos, como por algunos escritores de Santiago, uno de ellos,
Papito Rivera, nos dice lo siguiente, Cuenta
la versión -muchos creen que fue para la tormenta Santa Teresita (15 de octubre 1810)- que el beato Siño Tomás del Rosario, morador de Bella Vista, buscó refugio en las ruinas de la
ermita de San Antonio. Hasta la misma llegaron las aguas del Yaque desbordado por la gran crecida. El
periódico Eco del Pueblo nos habla de otra gran crecida del Yaque del día 6 de septiembre de 1883, el Yaque
creció como hace pocos años; sus aguas llegaron hasta el nivel del
puente de Nibaje, y los estragos que ha hecho en todo su camino son indecibles.
Aquí arrastró innumerables animales de estancias vecinas a él; y desde
Quinigua, donde cubrió el camino real, hasta las aguas de Montecristi, ha
causado enormes pérdidas, destruyendo labranzas sin cuento y llevándose en sus
aguas cuantos animales encontró en su carrera. Arturo Bueno, en su obra
SANTIAGO QUIEN TE VIO Y QUIEN TE VE, nos narra la creciente de San Severo, para el año 1909, torrenciales aguaceros
comenzaron de una manera intermitente desde el día 7 hasta el 18 del mismo mes
de noviembre, lo que dio lugar a que los ríos, arroyos y quebradas fueran
creciendo poco a poco hasta salirse de sus cauces, este autor dice que las
aguas del Yaque inundaron todo el
sector de Bella Vista. El historiador EDWIN ESPINAL en su obra HISTORIA
SOCIAL DE SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, refiriéndose a la suerte corrida por la
barca del paso de los Borbones, el día 28 de octubre de 1981, producto de una
crecida, nos dice esto, apenas un día
después de haber brindado su primer servicio público y no obstante estar sujeta
con un cable de acero, una crecida la arrastró río abajo hasta guayacanes, en
Mao.
Otras crecidas se produjeron en el
río Yaque, como las del año 1851, la
de 1876, la de 1940, la de 1966 debido al paso del huracán Inés, las de los
huracanes David y Federico, que pasaron con tres días de diferencia en el año
1979, luego vinieron las tormentas Emely, Georges y muchas más.
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